viernes, 4 de diciembre de 2009

Aves


Hoy mi cuerpo, empapado de sudor, convaleciente, vuelve a ver la luz. Veo el contraste de las nubes sobre el perenne azul del cielo. Algunos pájaros intentan volar, no disfrutan, para ellos volar supone un arduo esfuerzo. Achacan con cierta benignidad los crueles avatares que la naturaleza expone en su camino. Pocos soportan hieráticos esta hercúlea actividad que les hace sobrevivir, mantenerse vivos. Otros gozan, planean sobre el inmenso infinito, moviendo a su antojo las alas, batiéndolas, extendiéndolas en cada movimiento dejando que rocen el firmamento. Estos sí que son libres, pueden desplazarse de la forma que quieran sin por ello tener que desgastar su fuerza y pudiendo a la vez alimentar su espíritu.
Les envidio, observo desde el cuadro de mi ventana como me vigilan desde lo alto. Juegan a ser dioses, quizás en el fondo lo sean.

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